Por qué tanta gente deja de correr a los pocos meses, y qué ayuda a seguir
Por Luis Carvajal · Actualizado el 1 de octubre de 2026
En corto: en un estudio con 774 personas que empezaron a correr, casi un tercio lo había dejado a los seis meses, y la causa más frecuente fue una lesión. La investigación apunta a lo que ayuda a seguir: que correr sea agradable mientras lo haces, elegir tú la intensidad, sentir que decides tú y repetir lo bastante para que se vuelva costumbre.
Cuánta gente deja de correr
No hay una cifra única. Depende de quién empieza, en qué contexto y qué se entiende por «dejarlo». Pero hay datos sólidos.
- En corredores principiantes. Fokkema y colaboradores siguieron a 774 participantes de Start to Run, un programa holandés de seis semanas para empezar a correr. A las 26 semanas, el 29,5 % había dejado de correr. Casi la mitad de ellos, el 48 %, lo dejó por una lesión.
- En gimnasios. Un estudio con los registros de 5.240 socios de un gimnasio de Río de Janeiro encontró que el 63 % abandonaba antes del tercer mes y menos del 4 % seguía más de 12 meses seguidos. No es running, pero muestra lo frágil que es el principio en cualquier ejercicio.
En el estudio holandés también se vio quién tenía más papeletas para dejarlo: las mujeres, quienes no tenían claro si seguirían después del programa y quienes partían de peor forma física. Haber corrido algo en el último año, en cambio, protegía.
Es decir: dejarlo es lo normal, no un fallo personal. Y casi todo pasa al principio.
Por qué se deja
1. Una lesión por hacer demasiado, demasiado pronto
Fue el motivo número uno en el estudio holandés con corredores nuevos. El cuerpo se adapta al correr más despacio de lo que sube la motivación. Las primeras semanas apetece hacer más, y es justo cuando menos conviene. Si vuelves de un parón, lo contamos en volver a correr después de años.
2. Lo pasas mal mientras corres
Panteleimon Ekkekakis es uno de los investigadores que más ha estudiado qué sentimos al hacer ejercicio. En su revisión de 2011 recogió que, por debajo del umbral ventilatorio, la mayoría de la gente lo vive como algo agradable. Por encima, el placer cae para casi todo el mundo.
Y eso importa porque lo que sientes predice si vuelves. David Williams y su equipo midieron, en 37 adultos sedentarios, cómo se sentían durante un esfuerzo moderado en cinta. Los que se sentían mejor hacían más actividad física 6 y 12 meses después. La revisión sistemática de Rhodes y Kates, con 24 estudios, encontró algo parecido: lo que pesa es cómo te sientes durante el ejercicio, más que cómo te sientes al acabar.
Traducido a correr: si cada salida es una pelea por aguantar un ritmo, tu cabeza aprende que correr es eso. Y deja de apetecer.
3. El ritmo te lo impone otro
En un artículo de 2008, Williams propuso un modelo que une intensidad, sensaciones y adherencia, y defendió el ejercicio a ritmo elegido por uno mismo. Ekkekakis encontró además que, cuando eliges tú la intensidad, toleras mejor los esfuerzos altos. Un ensayo de 2025 con 90 mujeres inactivas y con obesidad lo vio en la práctica: con la intensidad elegida por ellas mismas, la sesión resultaba más agradable y la intención de repetirla era mayor que con una intensidad prescrita.
4. Corres por obligación, no porque quieras
La teoría de la autodeterminación distingue entre hacer algo porque te nace o porque lo valoras de verdad y hacerlo por presión o culpa. Una revisión sistemática de 66 estudios, la de Teixeira y colaboradores, encontró que las formas de motivación más autónomas se asocian con hacer más ejercicio, y que la motivación intrínseca, la de disfrutar la actividad en sí, es la que mejor predice seguir a largo plazo.
5. Todavía no es costumbre
Al principio, salir a correr es una decisión que hay que tomar cada vez. Con la repetición pasa a ser algo casi automático. En el estudio de Lally y colaboradores sobre cómo se forman los hábitos, llegar a ese punto costó una mediana de 66 días, con un rango enorme: de 18 a 254. En nuevos socios de gimnasio, Kaushal y Rhodes vieron que hacía falta entrenar al menos cuatro veces por semana durante seis semanas para que el hábito se asentara.
Qué ayuda a seguir corriendo
De todo lo anterior salen pautas sencillas. Ninguna exige fuerza de voluntad heroica.
- Corre a un ritmo en el que puedas hablar. Es la forma práctica de quedarte por debajo del umbral donde el placer cae. El test de hablar lo explica.
- Elige tú la intensidad del día. Habrá días con ganas y días sin ellas. Las dos cosas valen.
- Ponte metas de presencia, no de rendimiento. «Salir tres veces esta semana» depende de ti. «Bajar de 30 minutos en 5 km» depende de muchas cosas. Como referencia, la OMS recomienda a los adultos entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, o entre 75 y 150 de actividad vigorosa.
- Hazlo fácil de repetir. En el estudio de Kaushal y Rhodes, lo que más ayudaba a crear el hábito era la constancia, que la actividad fuera sencilla, un entorno que la facilitara y la sensación de que resultaba agradable. Misma hora, mismo sitio, zapatillas a mano.
- Si fallas un día, no pasa nada. Lally y colaboradores vieron que saltarse una vez no echaba por tierra el hábito. Lo que cuenta es volver a la siguiente.
- Sube poco a poco. Si la lesión es la primera causa de abandono, la paciencia es la mejor prevención.
- Mete variedad. Un rodaje con algunos cambios de ritmo libres, como un fartlek, rompe la monotonía sin obligarte a sufrir.
- Si quieres medir tu forma, no lo hagas a tope. Hay maneras de saber si mejoras sin vaciarte, y las explicamos junto al test de Cooper.
Coached Run
Coached Run está construida sobre esta investigación. Un coach con voz real te acompaña sobre tu propia música y te avisa si vas demasiado fuerte para lo que toca, pero nunca te dice a qué ritmo ir. No hay ritmo, zonas ni pulso en pantalla. Lo que la app celebra es salir: tu objetivo semanal de minutos, tu racha de semanas y logros por aparecer, nunca por rendimiento. Tres salidas completas gratis y luego un pago único, sin suscripción.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta gente deja de correr al poco de empezar?
Depende del grupo. En un estudio holandés con 774 principiantes, el 29,5 % había dejado de correr a los seis meses. En gimnasios las cifras son mucho más altas: en un estudio brasileño, el 63 % de los socios nuevos abandonaba antes del tercer mes.
¿Cuánto se tarda en coger el hábito de correr?
Varía mucho de una persona a otra. En el estudio de referencia sobre hábitos, la mediana fue de 66 días, con casos de 18 a 254. En gimnasio, hizo falta entrenar al menos cuatro veces por semana durante seis semanas.
¿Es normal no disfrutar al principio?
Es muy común, y casi siempre tiene que ver con correr demasiado fuerte. Por encima del umbral ventilatorio el placer cae para casi todo el mundo. Baja el ritmo hasta poder hablar y la experiencia suele cambiar.
He dejado de correr. ¿Cómo vuelvo?
Sin prisa y sin compararte con lo que hacías antes. Empieza por menos de lo que crees que puedes, alterna andar y trotar si hace falta, y piensa en semanas, no en días. Tienes una guía más completa en volver a correr después de años.
Fuentes
- Fokkema T et al. Reasons and predictors of discontinuation of running after a running program for novice runners. J Sci Med Sport, 2019;22(1):106-111.
- Sperandei S, Vieira MC, Reis AC. Adherence to physical activity in an unsupervised setting: explanatory variables for high attrition rates among fitness center members. J Sci Med Sport, 2016;19(11):916-920.
- Ekkekakis P, Parfitt G, Petruzzello SJ. The pleasure and displeasure people feel when they exercise at different intensities. Sports Med, 2011;41(8):641-671.
- Williams DM et al. Acute affective response to a moderate-intensity exercise stimulus predicts physical activity participation 6 and 12 months later. Psychol Sport Exerc, 2008;9(3):231-245.
- Rhodes RE, Kates A. Can the affective response to exercise predict future motives and physical activity behavior? A systematic review. Ann Behav Med, 2015;49(5):715-731.
- Williams DM. Exercise, affect, and adherence: an integrated model and a case for self-paced exercise. J Sport Exerc Psychol, 2008;30(5):471-496.
- Da Silva et al. Self-selected vs. prescribed aerobic exercise intensity: impacts on pleasure in women with obesity. Front Psychol, 2025;16.
- Teixeira PJ et al. Exercise, physical activity, and self-determination theory: a systematic review. Int J Behav Nutr Phys Act, 2012;9:78.
- Lally P, van Jaarsveld CHM, Potts HWW, Wardle J. How are habits formed: modelling habit formation in the real world. Eur J Soc Psychol, 2010;40:998-1009.
- Kaushal N, Rhodes RE. Exercise habit formation in new gym members: a longitudinal study. J Behav Med, 2015;38(4):652-663.
- Organización Mundial de la Salud. WHO guidelines on physical activity and sedentary behaviour, 2020.